21 Nov

Desesperación

La desesperación es pésima consejera y nos hunde en el abismo de las tinieblas del cual es muy difícil salir. Pero la esperanza persiste. Nunca hay que desistir…

DESESPERACIÓN

Me preocupa mi vida
la de hoy y la de ayer
la que hirió sin querer
e hizo sangrar mi herida.

Desde que tengo uso de razón
sufro por dentro sin ton ni son.
No sé que mal aquejo
o loca estoy de manejo.

Manejo de mi existencia podrida
que me tiene las entrañas sin vida.
Vivo o mejor dicho sobrevivo
arrastrada a lo desconocido.

Soy agua turbia en mi lago personal
que se agita y se ahoga y lo pasa mal.
¿Qué solución podría tener
si me odio por ser y no ser?

Delgada línea que roza la muerte,
que acompaña la vida sin suerte.
Caídos mis brazos para siempre,
hundida en la miseria pendiente.

¡Ayuda, por favor,
que no puedo ni ver el sol!
Me nublan las lágrimas de alcohol
que me queman en mi gran sopor.

Dios, ¿dónde te escondes?
Te necesito y no te veo.
Déjame ver tu rostro
déjame ver tus emociones.

Rescata mi herido corazón
que sufre y sufre al diapasón
de mis dolores corporales
imparables e iguales.

Regrésame la vida y la salud
que mi alma desgarrada
no suelta la llamarada
de mi gran dolor e inquietud,

Reza por esta pobre humana
que no sabe si fuerza emana
de su maltrecha y penosa alma
arrastrada por un mar sin calma.

Ruega por los míos y por mí
que yo siempre estoy junto a ti.
Te venero e imploro arrodillada
en mi más humilde morada.

Gracias por no dejarme caer
y sobre todo por ayudarme
siempre a levantarme
y siempre a mi yo, para ser.

Copyright © 2019 María Luisa Alejandro Usero. Todos los derechos reservados.

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