21 Nov

Dolor infinito

El sufrimiento es un dolor crónico que nos desgarra el alma pero que nos ayuda a crecer y corregir lo que no sirve para inventar un futuro diferente que sane nuestro profundo yo…

DOLOR INFINITO

Cada día que pasa me hundo en mi tristeza.
Cada día que pasa me hundo en mi abismo.
Estoy en un pozo sin fondo que no termina.
Estoy en un estrecho túnel oscuro e infinito.

Soy caudal de alguna flor rota
que hiere mi enfermo corazón
en mil pedazos y jamás brota
la esperanza por alguna razón.

Soy hija de la estrella más helada
que se enfrió el día que vio la luz.
Soy la estrella más fría sin virtud
que nació para aguantar sin nada.

No me quejo pero estoy cansada
de no hallar mi camino verdadero
que lleve a mi verdadero destino
y me muestre la verdad reservada.

Siempre haciéndome daño por nada,
por un malvivir que no logro entender
por un mal sentir que ya me remata.

Soy la sombra de una vida inútil
que no sirve ni para ver los senderos
de colores pero sí de muchos velos.

Mi alma me duele y me maldice
cada día, cada noche, y me dice
y me habla, de mi vida tan simple
que no tiene sentido más humilde.

Sueño con lugares amenos y lejanos
que me lleven a países y ciudades
que me hablen de mí y de los míos
y que llene todas las necesidades.

No quiero sufrir más.
No quiero morir más.
Despierta.
Dormida.

Mi yo me castiga por mi culpa
porque sólo yo tengo la culpa
de mi sufrimiento y rencor,
de mi gran maldito dolor.

Mi yo y mi ego unidos,
siempre me castigan,
siempre me hostigan
en mi vida sin sentido.

¿Lograré alguna vez superar mi desdicha?
¿Lograré superar mis adicciones malditas?
Adicciones a la vida, al amor y a la comida
que me tranquiliza casi siempre la barriga.

Me hago daño y jamás me quiero
porque no valoro lo que soy,
porque no amo lo que no soy
y me odio por todo lo que quiero.

Soy alma solitaria y vagabunda
que siempre aleja la barahúnda,
que huye de la gente y se refugia
en su soledad sin ninguna magia.

Espero algún día encontrarme
por alguna perdida montaña
por alguna playa solitaria
y que me enseñe a amarme.

Día a día, paso a paso,
un pie detrás del otro,
desando mi sendero
y reparo todo mi daño.

Inteligencia emocional lo llaman
y el conocimiento de uno mismo.
Palabras perfectas para un abismo
de sentimientos que me reclaman.

Soy una cobaya perfecta.
Soy la que siente y afecta.
Soy el nubarrón que se va
y el amor que me pregunta

¿A dónde vas?

Voy al cielo de mi vida
que me quiere con vida
que me quiere aquí.
Y para siempre volví.

Copyright © 2019 María Luisa Alejandro Usero. Todos los derechos reservados.

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