01 Ene

Dos mil veinte

El nuevo año ya está aquí, lleno de ilusiones y de esperanzas…

DOS MIL VEINTE

Dos mil veinte ya has amanecido
y dicho adiós al que se ha ido.
Llegas con ilusión y esperanza,
con plenitud y repleto de danza.

Hasta nunca nuestros días ya pasados.
Hasta siempre nuestros días añorados
porque nos espera la real novedad
de unos meses repletos de verdad.

Bienvenido mañana que hoy es día
que convierte el ahora todavía
en la sutileza del amanecer,
en la esperanza del anochecer.

Recordemos pasajes de antaño
para corregir lo malo del año,
recorrer solícitos el sendero
del día a día por conocer entero.

Gracias año por hacernos descubrir
tu sabor a miel y los días por vivir
que llenaremos de letras y poesía,
de amigos y amor en demasía.

Vuela libre por las aguas del cauce
que son claras y bellas tal el sauce
que ya no llora porque vive feliz
de ver tu sonrisa sin más cicatriz.

Continuas siendo la persona misma
que terminó el año en marisma
la que vivió, creció hasta ahora,
que luchó y sobrevivió en hora.

Y el novedoso paso invernal
muestra una esperanza personal
que te hablará de ti por el pasar
del tiempo y el camino por andar.

Sé feliz y ríe de tu gran ventura,
la de respirar y ver sin sutura
tus pasos arrastrándose a la vez
que disfrutas de todo en sencillez.

Eres el claror del año que nace.
Eres virtud de un sí que abrace
tu yo y ego que contigo viven
y acompaña y bien sobreviven.

Feliz año nuevo, amor y salud
y que sigamos leyendo en quietud.
Feliz iniciación de aventura
que siempre sea cargada de cultura.

Copyright © 2020 María Luisa Alejandro Usero. Todos los derechos reservados.

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