12 Sep

Las mañanas de la aurora

Tras el poema sobre La vejez de la semana anterior, hoy os dejo con un poema que hace alusión al dolor de nuestro ser cuando el pasado te hace daño y quieres sanar tu corazón y no sabes cómo.

LAS MAÑANAS DE LA AURORA

Las mañanas de la aurora del día
mecen mi sonrisa y mi alma
que carecen de brisa marina
del jugo del amor todavía.

Surgen los pasados tiempos,
tiempos que se perdieron,
tiempos que se murieron
en las catacumbas de los limbos.

La luz del sol alumbra las esquinas
de mi razón y mi cordura
que termina con mi premura
del corrido caminar lleno de espinas.

Cruzo los días a través de la sombra
de mi alma que se oscurece y vibra
de mi ser que llama sin querer
a la persona que me dio el ser.

Nunca te olvido, siempre te espero
cuando surge mi vida en sementera
cuando mis ojos se humedecen sin espera
de los jugos de tus odios sin remedio.

Amor de mi sangre y sufrimiento
no cantes victoria ni eleves tu voz.
Todo en la vida llega y sin altavoz
volará por los aires todo tu lamento.

Lamento envidioso y maldito
que me rompe el alma en cachito
no seas dura con el fruto de tu vientre
que un día a Dios te encontrarás frente a frente.

No llores lágrimas vacías
que no sienten ni los días
que no aman a sus vidas
y las suyas menos todavía.

Arranca de cuajo mi corazón.
Haz cuanto quieras mi razón
pero olvida de una vez tu rencor
y vuelve a la luz por amor.

© María Luisa Alejandro Usero

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