23 Ago

Las mejores bibliotecas del mundo (1)

Con este post inicio una serie sobre las mejores bibliotecas del mundo. La primera biblioteca que se creó fue en la actual ciudad de Mosul (Irak) antes Nínive, próxima al río Tigris. Fue el último rey del reino de Asiria que comprendía los países de Siria, Líbano, Turquía, Irak e Irán, de nombre Asurbanipal, quien mandó construir un edificio para ordenar y almacenar los papiros y las tabletas de piedra que hacían las funciones de «libros». También ordenó rescatar todas las tablillas de arcilla que fuesen posible y de cualquier área del conocimiento para tenerlas en un mismo lugar de consulta. Las deterioradas fueron restauradas por los escribas profesionales. Sucedió en el siglo VII a. C. Como podemos observar, la «idea» de biblioteca es muy antigua y gracias al mencionado rey y a todos los que siguieron, hoy en día podemos disfrutar de un lugar de culto para todos los públicos.

La biblioteca que hoy nos ocupa es la de Río de Janeiro en Brasil. Es la más grande de toda Latinoamérica y contiene unos 9 millones de ejemplares. Está situada en el centro histórico de Río, donde se encuentran también el Teatro Municipal y el Museo de Bellas Artes. Su historia no se inicia en este país si no en Portugal. El 1 de noviembre de 1755 un terremoto asola Lisboa provocando un incendio que destruye buena parte de la Real Biblioteca (Real Livraria) de la ciudad, una de las más importantes de Europa, en esa época. El rey de Portugal, Juan VI (João VI) decide reconstruirla y recopilar todo lo que el incendio no logró quemar imponiendo una tarifa de emergencia en 1755. En 1807, la nueva biblioteca contaba ya con unas 60.000 piezas entre libros, manuscritos,  incunables, monedas, mapas y medallas.

En 1808, tras la invasión de Portugal por Napoleón Bonaparte, la familia real se refugió en Brasil y decidió llevarse todo el contenido de su biblioteca que realizó en tres etapas. La primera fue en 1810 y las dos restantes al año siguiente. Al inicio, la nueva biblioteca se implantó en el Hospital de la Orden Tercera del Carmelo (Hospital da Ordem Terceira do Carmo) el 27 de julio de 1810. Pero al poco tiempo, se consideró que el hospital no era el lugar adecuado para albergar tantas obras y se decidió que el idóneo para construir la nueva biblioteca era las catacumbas de los Carmelos. La fecha oficial de la construcción de la misma es el 29 de octubre del mismo año 1810 aunque el traslado del acervo finalizó tres años después en 1813. Durante su construcción, sólo los estudiosos podían acceder a las valiosas obras de arte que contenía. En 1814, fue abierta al público tras la colocación y la clasificación de todo el acervo. Tras su apertura, se continuó ampliando las colecciones mediante donaciones o Depósito Legal, es decir, entrega obligatoria de todo ejemplar impreso en las Oficinas Tipográficas de Portugal y en la Imprenta Real instaladas en la ciudad brasileña. Le pusieron de nombre Biblioteca Real.

En 1821, la familia real vuelve a su país de origen, Portugal. Como consecuencia, la biblioteca de Río de Janeiro perdió buena parte de sus adquisiciones como los Manuscritos de la Corona. El 7 de septiembre de 1822, Brasil se declara independiente de Portugal. Fue el momento en el que la Biblioteca Real pasó a ser del reciente país soberano pasándose a llamar Biblioteca Imperial y Pública de la Corte de Brasil. Quedó legalizado el traspaso de la misma en la Convención Adicional al Tratado de Paz y Amistad con Portugal el 29 de agosto de 1825.

En 1858, la sede se trasladó a Vía do Passeio número 60, en Largo da Lapa. Pero no fue su único traslado. El crecimiento de la biblioteca era imparable por lo que hubo que mudarse a su actual ubicación el 15 de agosto de 1905, fecha del inicio de la construcción de la gran Biblioteca Nacional de Brasil cuando era presidente Francisco de Paula Rodrigues Alves. Finalizó el 29 de octubre de 1910 con el gobernante Nilo Procópio Peçanha tras la conmemoración de sus 100 años. El diseño fue realizado por el ingeniero Sousa Aguiar. El estilo de la biblioteca es ecléctico con una mezcla de neoclasicismo y Art Nouveau. Así lo demuestran sus numerosas columnas y esculturas, sus revestimientos de mármol, la utilización de hierro forjado para el pasamanos de la lujosa escalera, por ejemplo, sus impresionantes lámparas que adornan toda la estancia y los detalles únicos creados por los artistas Elisha Visconti, Henrique Bernardelli, Rodolfo Bernardelli, hermano de Henrique,  Modesto Brocos y Gómez y Rodolfo Amoedo.

Actualmente podemos encontrarla en la dirección Avenida Rio Branco número 129, en la plaza Cinelândia, en pleno centro de Río de Janeiro. Destaca particularmente una sala que conserva todo el mobiliario de sus inicios. Es la Sala Iconográfica donde podemos ver unas estanterías y unos escritorios en acero cromado. Otra de las salas importantes es la de los Manuscritos que alberga el Acta de Independencia firmada por Pedro I de Brasil y algunas cartas originales de Isabel, hija de Pedro II que fue el último emperador del país. Así mismo, destaca la Sala de los Libros Raros en la que podemos encontrar el único original existente del poema «Lusiadas» en su primera edición del poeta Luís Vaz de Camões, al igual que la primera edición del tratado político «El príncipe» de Nicolás Maquiavelo que se publicó tras su muerte en 1531 en Roma. Pero toda la biblioteca no puede ser visitada libremente. Sólo mediante una visita guiada podremos acceder a algunas salas como la del Depósito Legal, lugar en el que los ejemplares recibidos son clasificados y catalogados. Gracias a este último, la biblioteca de Río de Janeiro es la octava biblioteca más grande del mundo.

En 1990, la Biblioteca Nacional de Brasil se convierte en una fundación de derecho público asociada al Ministerio de Cultura del país. Hoy en día, muchos organismos son incluidos dentro de la misma biblioteca, como la Oficina de Derechos de Autor y tres Agencias responsables del ISBN de los libros, del ISSN de la revistas y los periódicos entre otros y del ISMN de las publicaciones de música notada. También, se pasó a coordinar el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, el Programa Nacional de Incentivo a la Lectura, el Plano Nacional de Obras Raras y el Plano Nacional de Microfilms de Periódicos Brasileños.

La página oficial de la Biblioteca Nacional de Brasil es bn.gov.br/es. Si tenéis la ocasión de ir a Río de Janeiro, no olvidéis visitar esta preciosa biblioteca.

By Halleypo - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12663366

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