30 Oct

Mi condición eterna

Mi condición eterna es un poema que refleja el hastío de la vida que no cambia y la falta de ilusión pero termina con un rasgo de esperanza. Espero que os guste.

MI CONDICIÓN ETERNA

Estoy cansada.
La cabeza me duele
y mi mente enturbiada
me da coces pero no se mueve

Resignada
a mi condición eterna
a mi razón consternada
sin nada

Harta de sinsabores,
harta de los malos olores
de mi existencia corriente
que me hunde y me miente.

Vida sin sentido,
Vida sin retorno,
Lleva de mi mano
a mi ser humano.

Me quejo y nada cambia.
Mis ojos nublados,
mis labios clausurados
no miran, no hablan.

Siento tu presencia,
siento tu ausencia
de sentido y perdón.
Perdón.

No existo.
No te veo.
No me veo.
No resisto.

Ahogada en mi savia
en lo profundo de mi pozo
en lo hondo de mi sollozo
toda llena de rabia.

Razón oscura y maldecida
nunca te olvidas de la herida
primaria y solitaria de mi alma
que jamás siento en calma.

Huyes de mi niña interior
que sólo quiere lo mejor.
Tapas tus oídos de voces
interiores que desconoces.

Siempre al acecho
de cualquier hecho,
negativo y negro como el ocaso,
nunca tranquila en ningún caso.

Apremias mi dolor
con tu medio olor
a esperanza vacía,
a color del día.

Pozo hondo y escondido
que no cesas en tu empeño
que no me dejas ni en sueño
aunque todo el odio ya se ha ido.

La rendija de luz
ya no es una cruz
portada por mi espalda
llevada por mi alma.

Mi horizonte se perfila
de arco iris brillante
de amor abundante
y de mañana tranquila.

Gracias por esta serenidad
que a veces vislumbro
a pesar de la edad
que siempre acostumbro.

Hasta pronto mi ánima,
hasta nunca mi dolor.
Hoy tengo el calor
que acompaña y anima.

Hasta siempre mi vida.
Hasta siempre mi salida.
Hasta nunca mi mal humor
y mi profundo error.

Copyright © 2019. María Luisa Alejandro Usero. Todos los derechos reservados.

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